
Estuve en Lima un Jueves de Otoño, como dice Vallejo, caminando por sus jirones, plazas, galerias y demás. Me agarró la Semana Santa y el tumulto era abrumador e insoportable, la gente entraba y salía de los lugares que menos imaginaba y la religiosidad se combinaba con el comercio, haciendo un contraste entre el verdadero devoto y el comerciante que quiere sacar su Agosto en Abril. Así es la vida querido limeño, la cultura peruana no conoce feriados, fiesta religiosas, cumpleaños, etc cuando se trata del business , más cuando los tiempos están difíciles. Business son business pues "causita".
Colas interminables adornan cada iglesia en el centro y los niños cuentan las iglesias, como si fueran figuritas del álbum mundialista. "Yala, nola". Costumbre con olor a mazamorra morada y churros con que sabe quien dentro de ellos. Esa es mi Lima, la que destella contraste, amor y baños sucios en cada restaurante, así sea de una franquicia norte americana.
Terminando el paréntesis nunca pensé que la religiosidad en el Perú sea tan grande, de verdad que en Semana Santa hasta los "choros" dan gracias a Dios por "proveer" lo robado, increíble pero cierto. Señoras, que les falta poco para estar bajo el santo suelo peruano, esperando horas de horas para poder tocar el pie de una imagen que no tiene ningún sentimiento y que no va a sentir el amor tan devoto. Es dura la espera, pero ellas están allí cada año.
Después de tanto religiosidad y peregrinaje litúrgico, me dirigí por la famosa y peligrosa Av Abancay hacia la Mesa Redonda aka Mercado Central, donde pude disfrutar de los olores típicos y de su querida chica Chacalonera de Lima, la popular. Me desvié un poco y sin notarlo llegué a la faldas de mi querido Cristobal, el San Cristobal, ese morro que tiene como corona una gran cruz luminosa que adorna el desolado cielo gris y contaminado de mi queria capital.
Llegó la hora de partir y de regresar a casa después de una tarde larga y agitada. El movimiento de Lima es el mismo de siempre, calles cerradas, obras municipales y harto vendedor ambulante. Gracias, Dios por mi Lima, la gris, la bonita, la popular, la chicha, la chola, LA SANTA.

No hay comentarios:
Publicar un comentario